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Transparencia: el mayor dolor de la integración ESG

Desde hace un tiempo hemos venido hablando acerca de cómo las empresas que integran factores ESG a su quehacer -y como parte de su propósito- aportan a un futuro más sostenible. Sin embargo, aún existen obstáculos transversales que guardan relación con las definiciones, la disponibilidad de datos y los retos de su integración.

Si bien, encontramos bastantes iniciativas internacionales como el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR, por sus siglas en inglés) o la Taxonomía de la UE o incluso la misma CMF -a nivel nacional-, que promueven las prácticas medioambientales, sociales y de gobernanza como el eslabón clave dentro las empresas, lo cierto es que, a éstas les falta ambición en materia de transparencia ESG.

No contamos -el día de hoy- con una herramienta o normativa que nos guíe en el camino hacia la  transparencia. Existe una brecha importante en materia de divulgación de los datos, pues la mayoría, no los relevan oportunamente o incluso omiten información que podría resultar clave para el análisis de las inversiones y la toma de decisiones. Es más, al momento de revisar las publicaciones financieras o los reportes anuales, nadie nos asegura que la información revelada sea certera, que esté validada o, que incluso contenga datos actuales.

Para combatir con esta problemática, Patricia Torres, directora global de Soluciones de Finanzas Sostenibles de Bloomberg, sostiene que la divulgación de la información debería ser oportuna, precisa y verificada por un tercero o un equipo de auditoría interna; esto con el fin de evitar el “greenwashing” y así aportar -de forma real- a un futuro más sostenible.

La transparencia, entonces, es clave. Los datos ESG son importantes para la toma de decisiones inteligentes. Un estudio realizado por Capital Group el año 2021, reveló que el 27% de las organizaciones aseguró tener dificultades para acceder a información y datos ESG y, 21% encontró dificultades para monitorear y medir el desempeño de las inversiones ESG. 

Lo anterior, nos reto a encontrar e implementar herramientas que nos permitan optimizar el rendimiento económico al mismo tiempo que nos preocupamos de los objetivos de sostenibilidad. Estar al día con la información, nos permite disminuir nuestros riesgos, ser más competitivos, y por sobre todo transparentes en el quehacer.